El líder que no puede callarse
Trump, la política del espejo y el precio de gobernar en modo espectáculo Psicología del poder · Comunicación política · Análisis estratégico "El que no puede obedecer a sí mismo será mandado. Tal es la naturaleza de los seres vivos." Friedrich Nietzsche Así habló Zaratustra Hay una diferencia entre un líder que comunica con fuerza y un líder que necesita comunicar para sentirse líder. La primera es virtud. La segunda es vulnerabilidad disfrazada de carácter. Donald Trump comprendió algo que la mayoría de los políticos occidentales tardó años en procesar: en la era digital, la atención es poder. No metafóricamente. Literalmente. Quien domina el flujo de atención domina la agenda, y quien domina la agenda tiene una ventaja real en cualquier negociación política, independientemente de los recursos formales que controle. Esa intuición es genuinamente lúcida. El problema no es que Trump la tuviera. El problema es lo que hizo con ella: convertirla en principio de gobierno en luga...